soy grito…

4 07 2009

¿A que no sabes donde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar
diez años antes de este ahora sin edad,
aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos
medio a oscuras, sin pensar,
todos los versos de “Heroes”
con las faltas de un chaval, aún están.

Y aún hoy,
se escapa a mi control,
problema y solución,
y es que el grito siempre acecha,
es la respuesta.

Y aún hoy,
sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico
donde solía haber metal,
y el libro extraño que te echó de párvulos,
sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan
la caída más brutal
siguen las dos iniciales
que escribimos con compás,
ahí están.

Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que
té hundirá y me hundirá,
y solamente el grito nos servirá,
decías “es fácil” y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve
y con nosotros morirá,
frío y breve como un verso,
escrito en lengua animal.
¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.

Vertical y transversal,
soy grito y soy crital,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.
Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

¿Por qué gritaba?
Lo sé y tú no,
no preguntabas,
tú nunca, no.

Allí donde solíamos gritar





visibles

3 07 2009





quién no tiene valor para marcharse…

1 07 2009

“…estudié mientras dormías,
aún repaso las lecciones, una a una, cada día…”

Tournedo





Poder

24 06 2009

“… el poder que en un principio aparece como externo, presionado sobre el sujeto, presionando al sujeto a la subordinación, asume una forma psíquica que constituye la identidad del sujeto…”

Judith Butler





Vida sin violencia

16 06 2009

vidasinviolenciaDesde aquí quiero felicitar a las creadoras de la recién estrenada página web “Vida sin violencia“. Esta página centraliza toda la información existente sobre violencia de género con el objetivo de facilitar el acceso a diferentes recursos, tanto a víctimas de violencia de género como a profesionales o personas que estén interesadas en este ámbito.

Aunque no compartimos aula, las creadoras fueron estudiantes del Máster en Estudios de Género que estoy intentando terminar. No pude estar en la presentación oficial de la web, pero el pasado mes de mayo se acercaron hasta nuestra clase a contarnos su experiencia. Me pareció una idea tan sencilla como imprescindible. Un proyecto que muestra un gran esfuerzo por cambiar el mundo.





desorden

14 06 2009

“¿Qué puedo hacer si no puedo hacer nada
para acabar con algo que no acaba?”





seguiremos…

12 06 2009

Un poco de energía para empezar el fin de semana!!





experimentos con gaseosa

3 06 2009

Al decir las palabras adecuadas
se abrirán ante ti laberintos y ventanas.
El caudal de las más cálidas aguas
te traerá al lugar donde nunca falta nada.

Guárdame dentro un sitio,
necesitaré cobijo
cuando vuelva de viajar alrededor.





cerrando una etapa…

29 05 2009

Si hay algo que dé más miedo que marcharse, es volver.

“…de tanto despedirme se me secaron las raíces…”





santos que yo te pinté…

19 05 2009

“A veces me pregunto
de quién será el fantasma
que te ha tapado los ojos
para que no veas nada.”





autodestrucción…

17 05 2009

Hay personas que somos autodestructivas. Somos muchas, pero mucha gente no nos entiende. Nos gustan las canciones más tristes, las películas más dramáticas y escribir cosas absurdas hablando de nuestra vida. Esas cosas que no le deben de interesar a nadie, pero nos creemos con la necesidad de explicar cómo nos sentimos.

Algunas personas creen que sufrimos por decisión personal porque la vida, en general, nos parece una mierda. No importa qué nos pase. No importa que tengamos trabajo o no. No importa que tengamos pareja, amigos o que estemos solos o solas. Pero lo que nos pasa es que nos da igual tener una hipoteca, una casa y casarnos antes de los treinta.

No queremos una vida convencional, pero nos jode no ser “normales”. Todo sería más fácil. Llevo demasiado tiempo analizando a las personas de mi edad (rondando este temido cuarto de siglo) que son tan autodestructivas como yo. Estamos jodidas y jodidos. Sin pareja, viendo como el resto de personas normales continúan con su vida tranquilamente. Miramos cómo nos estamos quedando atrás, aferrándonos a los recuerdos, al pasado. Queriendo alargar la barrera de los 25, de los 30, de los 35.

No entendemos por qué la gente cambia, se olvida de las cosas que en un momento te dieron la vida. No todas las personas somos capaces de olvidar. Todo lo sentimos más. Lo bueno, lo malo. Pero nos autodestruimos así. Es mejor una vida sin altibajos. Una vida tranquila, estable. Un trabajo fijo. Buscar la salida que todo el mundo encontraría rápidamente.

Nos sentimos seres extraños allá donde estemos. No lo podemos remediar. Nos pasamos media vida buscando nuestro lugar y, la otra media, recordando el momento en el que lo encontramos pero no nos dimos cuenta que lo era y lo dejamos escapar. No nos gusta llorar, pero no podemos evitar hacerlo. Es una forma de expresarnos y de sentir. Siempre estamos en transición, siempre en ningún lugar, en medio de todo, en medio de la nada.

Hace poco leí un libro de Isabel Allende, “Mi país inventado”, del que me he quedado con unas cuantas frases que creo que también salían de una persona que vivió exilios de todo tipo. Dejo un fragmento que resume muy bien todo esto que hoy necesito expresar:

“Una vez oí decir a una famosa escritora afroamericana que desde niña se había sentido extraña en su familia y en su pueblo; agregó que eso experimentan casi todos los escritores, aunque no se muevan nunca de su ciudad natal. Es condición inherente a este trabajo, aseguró; sin el desasosiego de sentirse diferente no habría necesidad de escribir. La escritura, al fin y al cabo, es un intento de comprender las circunstancias propias y aclarar la confusión de la existencia, inquietudes que no atormentan a la gente normal, sólo a los inconformistas crónicos, muchos de los cuales terminan convertidos en escritores después de haber fracasado en otros oficios. Esta teoría me quitó un peso de encima: no soy un monstruo, hay otros como yo.”

PD. El gran Antonio Vega fue uno de los nuestros. Se nos fue después de una eterna lucha consigo mismo en la que se dejó ganar. A él también le dolía la vida. La eterna lucha de gigantes.





Se nos fue…

12 05 2009





Tacones…

9 05 2009

Últimamente no tengo demasiado tiempo (ni conexión) para escribir aquí. Vuelvo a dejar uno de esos fragmentos de los textos con los que me estoy encontrando este año:

Beecroft Vanessa, 1997 “La mujer bella se extiende en un sofá, exhibiendo uno de los atributos de su belleza, los pequeños pies, a la admiración masculina, exponiéndolos a su deseo. Están calzados por un zapato que algún fulminante dictador de la moda ha decretado como expresión de la elegancia y que posee todas las características con las que se define un instrumento de tortura. En su parte más ancha aprieta hasta la estrangulación; en su extremo delantero termina en una punta inverosímil a la que los dedos tienen que someterse; el talón se prolonga merced a un agudo estilete que no proporciona la base de sustentación suficiente para el cuerpo, que hace precario el equilibrio, fácil la caída, imposible la caminata. ¿Pero quién, sino las sufragistas se atreve a usar unos zapatos cómodos, que respeten las leyes de la anatomía? Por eso, las sufragistas, en justo castigo, son unánimemente ridiculizadas.”

Rosario Castellanos, Mujer que sabe Latín…





La muñeca

26 04 2009

“Soy una muñeca plástica. Me compraste en una tienda de objetos eróticos. No era nadie antes de conocerte, okay. Todo lo que soy te lo debo a ti. A veces te gusta jugar a las muñecas, pero como un niño, rompes los juguetes. Me posees porque eres mi dueño. Me tomas con violencia, como los niños que se aburren de los juguetes. Ensayas muchos estilos y ninguno te funciona. Por eso estás encendido de furia contra mí. Te golpeas la cabeza con mi cuerpo mientras me llamas puta. Te asustas de tus fantasías asesinas. Tal vez preferirías que te castigara por ser un niño malo. Algunos hombres se portan mal para provocar el castigo de mamá. Te atraigo hacia mí, tirándote de las orejas. Quieres dejar de ser sujeto. Te angustia ese papel de ser siempre quien decide el orden del guión. Compraste un goce efímero que quiero eternizar para suplir la necesidad de la otra y me castigas por intentarlo. Tampoco la quieres a ella, es la visión fugaz de una mujer etéra lo que te hiere.”

Consuelo Triviño. “La muñeca”, en: La casa imposible.





Espejos

18 04 2009

“Las mujeres hemos servido todos estos siglos de espejos, con el poder mágico y delicioso de reflejar la figura del hombre al doble de su tamaño natural”

Virginia Wolf