reflejos

26 02 2008

bragaglia-f.jpg

Hoy debería escribir algo sobre el debate entre ZP y Rajoy, pero estoy un poquito saturada y este blog cada día es más un desahogo personal que algo que tenga un poco de sentido. Hoy no va a ser menos. Sí, ya sé que últimamente sólo escribo sobre estados de ánimo que van y vienen, sobre sensaciones y todos los pensamientos raros que me vienen a la cabeza durante este invierno raro que me ha tocado afrontar. Seguramente uno de los más difíciles de mi vida y el que, asombrosamente, no he sabido llevar mal del todo. Supongo que los momentos difíciles nos hacen conocernos mejor a nosotros mismos y también a las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Últimamente me doy cuenta de cómo cambia la percepción que tenemos de nosotros mismos según nuestro estado de ánimo. Con el paso del tiempo miramos atrás y vemos las cosas que hemos hecho en un determinado periodo y examinamos nuestros errores, nuestra forma de actuar ante una situación. Y nos damos cuenta de que ahora mismo no actuaríamos igual. Estamos en constante cambio. Un día estoy orgullosa de mí y me siento fuerte. Al día siguiente no hago más que reconocer mi debilidad, me rindo y me dejo llevar por el camino por el que otros días me negué a recorrer. Cada segundo cambio mi forma de ser.

Después está nuestra percepción de los demás. Te sorprenden tus propias reacciones, tu propia forma de actuar, a veces no nos conocemos y pretendemos conocer y juzgar a los demás. Y es imposible. Hay días que tengo la sensación de que todas las personas son completamente desconocidos para mí, incluso las que más cerca tengo, aquellas que mejor creo conocer. Nos obligamos a nosotros mismos a ser de una cierta manera y esperamos de los demás lo que querríamos ser nosotros mismos. Ante una situación difícil llega, está claro, la decepción. Curiosamente llevo unos meses de decepciones impresionantes, pero también de sorpresas muy positivas. Todas juntas y sin saber qué pesa más. Lo malo siempre hace más ruido, siempre lo he pensado. Pero lo bueno siempre debería pesar más.

Las decepciones hacen cambiar por completo la imagen que tenemos de los demás. Hasta verlos de una forma completamente distinta a cómo lo hacíamos hace algún tiempo. Y aunque quieras volver a la imagen anterior es imposible. Ya se ha cambiado. Son otras personas. Tienen hasta otra cara. Otra mirada. Otra forma de sonreir. ¿En qué momento todo empezó a cambiar?

Y es que hasta nosotros mismos vemos cada día una cara diferente en el espejo.

PD. ¡ZP ganador absoluto!

Anuncios

Acciones

Information

2 responses

29 02 2008
Mar

Zapatero Presidente!

1 03 2008
buscandomeamimismo

Siempre queda intentar quedarse con lo bueno y recordarlo, hacer memoria selectiva con los acontecimientos negativos, aunque parezca difícil, se puede hacer.

pd: aunque no soy fan de ZP. lo prefiero al otro…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: