empezar a no volver a empezar

30 11 2008

Qué días más raros estos en los que no sé si estoy bien, si estoy mal. Si esto es volver a empezar o terminar de una vez.

Qué días más raros estos que llevo dentro, cargada con ellos, sin saber dónde dejar tantos recuerdos. Qué días más raros estos en los que parece que ya no pienso y no dejo de pensar.

Qué días más raros estos en los que no soy capaz de olvidar sin recordar. Qué días más raros estos en los que ya me da igual qué hagas, en los que todo me da lo mismo porque ya nada es igual.

Qué días más raros estos en los que todo acaba, pero todo vuelve a empezar. Mañana, otra vez, día uno. Vuelta a empezar. Nada pasado que celebrar. Un día más que vuelve a empezar. Un día uno, un día lunes, un día extraño en el que me volveré a buscar.

Qué rara la sensación de estar muy bien, estar muy mal.

Qué cansancio, qué sueño, qué ganas de no pensar.

Me iré a dormir. Mañana, hay que volver a empezar a no volver a empezar.





Contra la violencia de género, todos los días

25 11 2008

La opinión de Iñaki Gabilondo





Walking Around

24 11 2008

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a une monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

PABLO NERUDA





otra vez

23 11 2008

De repente, llegó sin avisar, otra vez, la distancia del tiempo. Cuando me acerco, siempre acaba llegando. Y otra vez, volver a empezar. Nuevas ilusiones, nuevos lugares, nueva vida… Pero la distancia del tiempo siempre se me hace cuesta arriba. Otra vez, no entender. Otra vez, pensar y pensar.

Otra vez, la misma sensación: es lo que hay. No hay nada.

De repente, noviembre trajo, otra vez, la distancia del tiempo… Cuando el espacio era pequeño.





Sin tetas no hay paraíso

19 11 2008

Una vez más, otra noticia que muestra en la mierda de sociedad en la que vivimos. Denigrante:

Pachá Valencia sortea una operación de aumento de pecho con su entrada

Lo peor de todo, es que estoy segura, de que ese día la discoteca estará llena hasta los topes, de mujeres y de hombres. Cada día más objeto, cada día más frivolidad, cada día más esclavas, cada día más inconscientes de esa esclavitud. Esa esclavitud bajo la propia percepción de liberación de la mujer.





dile a la rabia…

17 11 2008

Dile a la rabia que se quede en el camino
Entre la niebla y los ruidos de los coches
Junto a las piedras que nos han endurecido
Dile a la rabia que se quede…

Todo mi universo fue vendido al mejor postor
Fue como quedarse ciega, no merecía tanto honor
Y aun así tu me conduces, un gatopardo duerme junto a ti
Parado en la autopista, buen lugar para sentirse el rey
Ven a mi casa, es de caoba y caña de bambú
Allí curaría tus llagas con una mezcla de vinagre y sal.

Dile a la rabia que se quede en el camino
Entre la niebla y los ruidos de los coches
Junto a las piedras que nos han endurecido
Dile a la rabia que se quede…

Todo lo que tengo es un desierto en un cajón
Plantas de raíz amarga y el suelo seco por el sol
Y esta es la aguja que ha dormido a tu familia
Y los únicos despiertos tú y yo.

Sal y vinagre curarán tus llagas
En madera de raíces tallaré tu espalda
Y aguardiente calmará el dolor
Desde crío te enseñaron a tirar pedradas
Contra nidos de gorriones en las ramas altas
Torturando lagartijas comenzaste a odiar.

Dile a la rabia que se quede en el camino
Entre la niebla y los ruidos de los coches
Junto a las piedras que nos han endurecido
Dile a la rabia que se quede…

Amaral





perdiendo el tiempo

16 11 2008

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La imposibilidad de atrasar las horas me ha hecho perder el tiempo, tirarlo a la basura. Quedarme sin presente, quedarme sin futuro. 365 días gastados que no volverán. Que no sirvieron para nada.

Otra vez, vuelta a empezar.





aprieta hasta el final…

11 11 2008

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“…es tan difícil ya que cierren mis heridas…”

Amaral, Biarritz





la distancia de los kilómetros

11 11 2008

 

Suele pasar que cuando tengo que estudiar o escribir sobre cosas un poco serias, tengo más ganas de escribir y de pensar sobre mil cosas que no vienen a cuento en estos momentos. O tal vez sí. Tampoco importa demasiado.

La distancia y las distancias vuelven a aparecer en mi vida (si es que algún día se marcharon). Pero esta vez la distancia física, la de los kilómetros, es la que a mí menos me suele doler. Tiene remedio. Con un viaje se soluciona. Creía que estaba acostumbrada a esta distancia que he sentido desde pequeña y que he sabido llevar de mejor o peor manera cada septiembre y, más tarde, cada verano. De hecho, este cambio ha sido el resultado de querer poner distancia física, de querer huir, de empezar mi vida de cero. Tal vez una huida a destiempo. Pero todo llega a destiempo y el equilibrio siempre será imposible. Así que aquí estoy poniendo distancia física y valorando más que nunca las cosas que he dejado en Valencia.

Suele pasar que uno nunca tiene lo que quiere. Que quiere lo que no tiene. Que cuando lo tiene ya no lo quiere. Que cuando lo pierde, añora lo que antes sobraba.

Y así, cada día, fuimos siendo resultado del destiempo, del desequilibrio y de esa cosa extraña que no deja de hacer que exista una conexión que rompa la distancia cuando ésta se pone de por medio. La física, la de los kilómetros, no la distancia del tiempo.





cuarto movimiento

7 11 2008




Solas

2 11 2008

Ayer, sábado bajonero donde los haya, vi la película “Solas” (Benito Zambrano) que llevaba reservándome desde que llegué a Madrid porque no tenía muchas más cosas qué ver. En fin, no quiero, ni tengo ganas, ni tiempo de hacer una crítica ni nada por el estilo. Simplemente una recomendación para quien no la haya visto. La película es triste, muy triste y dura, pero a la vez muy bonita y con cierta luz de esperanza.





1 11 2008

“…esta melancolía está acabando conmigo…”