sin ninguna dirección

31 01 2010

Últimamente, me ha dado por rescatar canciones prohibidas. Sí, por fin, creo que soy capaz de escuchar canciones que me daban miedo. Esas canciones que traen demasiados recuerdos que, sean buenos o malos, nos remueven demasiadas cosas por dentro. 

Esta era una canción que durante un tiempo siempre me hacía sentir bien. Sin embargo, muchas veces, estas cosas se nos ponen del revés y pasó a ser lo contrario. Hoy que soy capaz de escucharla y disfrutar con ella, me apetece compartirla.

“Un libro siempre abierto,
las hojas arrancadas una a una con rencor.”





en un vértice de tiempo

21 01 2010

El viaje fue duro. Hubo un momento en el que pensé que no llegaríamos. Pero llegamos. La nieve y la noche no nos dejaban ver el camino. Pero llegamos.

Y cerré una etapa. Y tal vez vuelva. ¿Quién sabe? Al final todo pasó demasiado rápido y me quedaron muchas cosas por hacer. Otras muchas que necesitan tiempo a largo plazo. Pero volví y ahora hay que volver a empezar.

Ya han pasado algunas semanas desde entonces. Hoy estoy aquí, en uno de esos días temidos. Esos días de los comienzos duros. De los caminos que no sabes a dónde te van a llevar. De esos caminos que no sabes si llevarán a algún lugar o si sólo será un rodeo más. Un rodeo de esos que suelo hacer. Tengo un cajón lleno de cosas que me llenaron pero que hoy no sirven para nada. Cosas que nadie entiende.

Hoy es un día de esos que temía y que me temo. Creo que quedan muchos como este.

Pero sigo buscando mi camino, a pesar de estos días que tengo una parálisis extraña que no me deja hacer nada. Este bloqueo que tiene que terminar.

Las cosas no van a ser fáciles y el tiempo se ha encargado de mostrarlo muchas veces… esto es lo que hay… y con lo que hay habrá que hacer que todo cambie. Habrá que empezar a caminar por algún lado. Dejar los círculos.





El neomachismo

15 01 2010

“Los neomachistas equiparan el feminismo con el machismo, tratando de crear confusión en algo que no puede tenerlo, porque pretenden cosas opuestas: éste la primacía del varón y aquél la igualdad entre mujeres y hombres. La diferencia es tan grande que no merecería la pena ni explicitarla, a no ser porque el neomachismo intenta confundir, para poder mantener mejor sus nuevas posiciones, encaminadas, como siempre, a cuestionar los derechos de las mujeres, su autonomía y la independencia ganada. No cuestionan, dicen, la igualdad, pero sí las consecuencias de su ejercicio; están en contra de la violencia de género pero manifiestan con reiteración, por ejemplo, que hay demasiados casos de denuncias falsas, sin añadir que, si así fuera, se estaría cometiendo un delito que hay que denunciar, como en cualquier otro caso.”

Amparo Rubiales, “El neomachismo“. En: El País