hoy debería ser un día especial

1 04 2008

Pero no lo ha sido. Una vez más, no hemos conseguido que lo fuera. Tal vez no nos han dejado. Tal vez hemos sido nosotros. Seguramente todas las señales eran malas, pero no les hicimos caso. Ya hace cuatro años que rompí un espejo y, al menos, ya sólo me quedan tres años de mala suerte. Puede que entonces todo sea más fácil. O puede que para entonces sigamos siendo igual de tontos. Y he aquí la confirmación de todas mis teorías:

“Me da la impresión de que si pones la música (y los libros posiblemente y el cine, y teatro, y las cosas que tienen sentimiento y te hacen sentir) en el centro de tu ser, no podrás aclarar ni en broma tu vida amorosa; no podrás pensar en esa vida amorosa como quien piensa en un producto acabado. (….) A lo mejor es que todos vivimos la vida a una intensidad excesivamente alta, al menos los que nos pasamos todo el día entero absorbiendo cosas de alta carga emocional, y es consecuencia lógica que no podamos sentirnos meramente contentos: tenemos que ser infelices.”

Alta Fidelidad, Nick Hornby.

PD. Me comprometo a escribir algo positivo mañana. Aunque tenga que recurrir a El Principito o a Muchachada Nui otra vez (dos grandes filosofías de la vida, jajaja).