no voy

6 06 2010

es horrible el miedo incontenible…

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espejismos

2 05 2010

Creo que no fue miedo. Tal vez haya acabado siendo algo filofóbica… pero creo que no fue miedo. Alguna vez, vi algún reflejo. Alguna vez, vi cosas que no sé si quise ver.  No vi otras que –quizás- debí ver. Me hubiera gustado ser, o estar, diferente para poder haber dejado un hueco, un espacio, por donde dejarte llegar. Un lugar por donde empezar a ir.

Por dónde empezar a andar…

Creo que no supimos qué queríamos. Quizá eso fue lo bueno. No nos pedimos nada. No esperábamos nada. Ninguno estaba en un buen momento. Y no quisimos esperar cosas que no tenía sentido esperar. Pero eso me hacía sentir bien contigo. Conmigo. Hacía mucho que no había sentido algo así…

Hoy, soy yo. Libre. Sola. Libre. Yo. No tengo nada y me tengo a mí. No me importa no saber a dónde ir, por dónde empezar… aún tengo demasiadas cosas por hacer. Por fin me convertí en esa tabla de mi propia salvación. Aunque a la deriva, pero sigo viviendo

Volví a escuchar canciones. Volví a ir a los lugares prohibidos. Volví a dormir, a soñar, a vivir. Quizás la filofobia fue algo de las muchas cosas que aún me quedan de ti. Pero hoy puedo mirarte de frente. Hoy puedo mirarte sin venirme abajo.

Quizás me hubiera gustado que todo fuera diferente. Aprender a pasar página. Aprender de los errores y seguir adelante sin mirar atrás. El pasado me encadena sin sentido… creo que a ti te pasa lo mismo.

Me hubiera gustado saber si había algo más. Si no lo había. Me gustó que no nos pidiéramos nada. Me gustó no esperar nada de ti, aunque creo que quizás alguna vez eso pudo desesperarte. Hacía demasiado tiempo que no me sentí así. Sin exigencias, sin compromisos, sin obligaciones, sin nada que perdonar, ni olvidar. Me gustó que todo fuera nuevo.

Y así vivo mis espejismos. Entre cosas que fueron y cosas que son. Entre cosas que no fueron y cosas que ya no existen. Cosas que no son. Así vivo mis historias. Las que no existen, las que no sé si existieron. Entre destellos especiales. Espejismos de felicidad. Pero son mis historias…

Ahora sólo estoy yo. Sola. Libre. Yo. Al final, los finales felices pocas veces existen, sólo importa tener cosas que empezar. Qué importa esta incertidumbre… Qué importa seguir buscando por dónde empezar. Al fin y al cabo, nunca quise una vida convencional.





filofobia

21 03 2010




tropiezos (in)voluntarios

11 02 2010

No sé por qué llevo una noche de recuerdos. Quizá haya sido resultado de estos días de reencuentros, de viajes y de búsquedas.  Acabé escuchando canciones prohibidas, mis filofobias reaparecieron, pero pude con ellas. Ya sé que puedo escuchar hasta las canciones más tristes de Los Piratas y, ayer, me sorprendí escuchando una y otra vez Extrema Pobreza, de Iván Ferreiro. Y, buscando en más cajones desordenados, encontré “Darse cuenta”, un cuento para pensar de Jorge Bucay.

Cuando lo leí, hace ya mucho tiempo, estaba en un momento duro. Pero me empeñé en estar bien, en ver los socavones, en saltarlos, en ir directa a la acera de enfrente para no volver a caer. Hoy, me doy cuenta de la cantidad de tiempo que me he pasado en el octavo día. Ese día en el que crees que estás bien y que al confiarte y festejarlo, te caes otra vez.

Hoy, quiero pasar por la acera de enfrente. Ha pasado mucho tiempo. Mucho. Pero he caído tantas veces que ese socavón se convirtió en mi casa, en la forma en la que me acostumbré a vivir. Sin ser capaz de ver qué había en la acera de enfrente… Y, aún hoy, me cuesta mirar allí, pasar por allí, no volver a caer… y olvidar ese socavón que se convirtió en mi casa, en mi guarida, en la única forma de tener algo. Aunque no fuera nada.





poner los datos a cero y reiniciar

29 10 2009

¿Dónde perdí aquella poción para volar y conseguir no llorar más?
Creo que eras tú…

Los Piratas, Reiniciar





se nos fue otro verano

22 09 2009

Volví a escuchar a Los Piratas. Fue de camino a León. A pesar de la música todo eran risas. Había luz, a pesar de las nubes. Se nos escapaba el verano, pero llegaba el otoño. Es extraño comenzarlo aquí. Aquí.  Otro otoño de idas y venidas.

Y al final, no importa dónde esté. Siempre hay un rincón por el que apareces. Aunque escape. Hay un rincón… Pero ahora estoy aquí. Otra vez lejos (o ¿cerca?). La distancia ya no importa, ya no me gana. Estar yo siendo yo es lo único que quiero. Al final, no me dejé ganar (o tal vez sí, qué más da). Y los Piratas volvieron a sonar… canciones que casi parecían olvidadas y de fondo eran el eco de un tiempo anterior. Pero no lloré. En el coche sólo había risas.

Hoy estoy aquí… desde la tranquilidad. Despidiendo al verano y esperando el otoño. Esta mañana me despertaron los últimos rayos de sol (o ¿los primeros?) que iluminan esta guarida que me he creado.

viaje de vuelta





nada significa nada

12 07 2009

Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité…